El estricto control de nuestros cerdos, procedentes de las mejores granjas de proximidad, así como el cuidado en los obradores y la situación de los secaderos en la plana de Vic son factores determinantes del carácter de todos los embutidos Salgot.
El proceso
La selección de la raza de los cerdos y el uso de las partes más nobles del animal hacen que nuestras recetas tengan una base excelente.
El carácter de cada embutido viene dado por una serie de parámetros y matices que se consiguen durante los procesos de elaboración, y que se diferencian según si el producto final es fresco, cocido o curado.
En todos los casos, la materia prima es carne fresca del día, ya sea en pieza o picada, amasada y embutida en tripa natural. El uso de especias y condimentos de gran calidad nos permiten elaborar unas recetas especiales y delicadas, que marcarán la personalidad de cada embutido.
Todos nuestros procesos cumplen con la ISO 14000, que regula la gestión ambiental y la ISO 9001, que regula la gestión de la calidad.
Productos frescos
La receta en estado puro, aquellos embutidos que, sin pasar por cocción ni curación, están listos para cocinar. Las butifarras enriquecidas con diferentes ingredientes son un buen ejemplo.
Productos cocidos
Las cocciones se realizan con la carne ya picada, condimentada, amasada y embutida. Este proceso se lleva a cabo íntegramente en nuestro obrador de Aiguafreda, respetando el ritmo de cada producto para que pueda desarrollar todos sus matices.
Productos curados
Estos embutidos pasan por nuestros secaderos de Seva, en la plana de Vic. Cada producto se seca y se cura por separado, para respetar sus propios requerimientos de tiempo, temperatura y grado de humedad, que le permitirán desarrollar sus propiedades organolépticas (colores, aromas, sabores y texturas)



